Aprendizaje

APRENDIZAJE

Podemos definir el aprendizaje como un proceso de cambio relativamente permanente en el comportamiento de una persona generado por la experiencia .

En primer lugar, aprendizaje supone un cambio conductual o un cambio en la capacidad conductual.

En segundo lugar, dicho cambio debe ser perdurable en el tiempo.

En tercer lugar, otro criterio fundamental es que el aprendizaje ocurre a través de la práctica o de otras formas de experiencia .

De ésta manera nosotros tomamos el aprendizaje con el comportamiento diario, iniciando con rutinas generadoras de buenas costumbres, como hacer ejercicio en la mañana, desayunar en un horario, tomar los alimentos sentados y de manera ordenada, trabajar en libretas, investigaciones de campo, y todo eso se realiza ordenada y a la vez alegremente, de tal manera que aprenden y juegan al mismo tiempo, dando lugar a cada cosa en su tiempo y espacio.

Debemos indicar que el término “conducta” se utiliza en el sentido amplio del término, evitando cualquier identificación reduccionista de la misma. Por lo tanto, al referir el aprendizaje como proceso de cambio conductual, asumimos el hecho de que el aprendizaje implica adquisición y modificación de conocimientos, estrategias, habilidades, creencias y actitudes… el aprendizaje es un sub-producto del pensamiento… Aprendemos pensando, y la calidad del resultado de aprendizaje está determinada por la calidad de nuestros pensamientos.
SEGURIDAD EN EL AGUA

El agua es una de las mejores herramientas para el aprendizaje de los niños, pero igual que divertida, también puede resultar peligrosa si no tenemos la debida precaución.

La buena noticia es que hay muchas formas de garantizar la seguridad de los niños cuando están dentro del agua y de asegurarse de que, cuando crezcan y no cuenten con la supervisión de un adulto, adopten las precauciones necesarias.

 

Garantizar la seguridad de los niños

Los niños necesitan una constante supervisión cuando están en o cerca del agua, independientemente de que el agua se encuentre dentro de una bañera, una piscinita infantil, un estanque de peces, una piscina, un jacuzzi, un lago o la playa.

Nuestro objetivo principal es lograr que el niño (a) aprenda a jugar de manera sana y divertida en una alberca sin necesidad de exponerse en ningún momento. Nosotros les enseñamos a caminar en el agua, a flotar, a sentir seguridad. No es como tal una clase de natación, es una estimulación en el agua, que hace que su pequeño tenga confianza y seguridad, pero al mismo tiempo tenga su debida precaución, actuando firme y seguro y a la vez felíz.

De cualquier manera, es importante no asumir que, solo porque su hijo ya sabe nadar, no se expone al riesgo de un accidente. Todos los niños necesitan ser supervisados por adultos mientras están en el agua, independientemente de su nivel de natación.